El pasado domingo y con motivo del mercadillo artesanal el Mesoncico, también estuvieron presentes otros artesanos de diferentes oficios, como es el caso del alfarero modelando el barro con su torno, el ebanista torneando la madera para darle forma a su obra y otro singular personaje entregado a trabajar la anea “echando” los asientos de unas antiguas sillas.
Una entrañable demostración de conocimientos ancestrales llegados hasta nuestros días, de la mano de personas que todavía aman este trabajo como verdaderos profesionales del legado recibido de nuestros ancestros.
FOB.








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