ASIGNATURA PENDIENTE… – Artículo FOB

13 Jul

La veleta – pararrayos – y Cruz de Santiago que coronan la Torre de la Iglesia de Santa María Magdalena, sigue siendo una asignatura pendiente desde su primera restauración en los años noventa, pues después de haber sido segada y arrojada desde la torre al suelo y, una vez acabada la restauración de la mencionada Iglesia, fue retirada la grúa omitiendo su colocación en su lugar correspondiente, y después de algunas gestiones personales, tuvo que regresar una pluma de gran altura, para colocarla de muy mala gana y compromiso, pues fui testigo de ello, dejándonos esta imagen lamentable de un símbolo tan significativo perteneciente a la Orden de Santiago, así de esta forma y pasadas más de dos décadas, nos queda esa destartalada y deprimente representación, de una Iglesia Santiaguista durante más de cuatro siglos.

 

Francisco Ortega Bustamante

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Anécdotas históricas: “CRÍA CUERVOS”.

13 Jul

Este famoso refrán cobra verosimilitud con Eduardo VIII de Inglaterra, duque de Windsor, tras su abdicación en 1936.

Este hombre que abandono un trono por amor, fue incapaz de mostrar gratitud hacia Walter Monckton, su asistente personal, que no dudó en seguirle al exilio cuando contrajo matrimonio con la divorciada estadounidense Wallis Simpson. Tras más de treinta años a su servicio, a la hora de su jubilación, el duque de Windsor se limitó a regalarle una pitillera… Y por si fuera poco, ¡con su nombre mal escrito!

ENAMORARSE…

13 Jul

El que vive enamorado delira, a menudo se lamenta, siempre suspira, y no habla sino de morir.

Pietro Metastasio (1698-1782) Poeta italiano.

Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor.

Mario Benedetti (1920-2009) Escritor y poeta uruguayo

LA MADRE.

13 Jul




Hay una mujer, que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de Ángel por la incansable solicitud de sus cuidados; una mujer que siendo joven tiene la reflexión de una anciana, y en la vejez, trabaja con el vigor de la juventud.

Una mujer que si es ignorante descubre los secretos de la vida con más acierto que un sabio, y si es instruida se acomoda a la simplicidad de los niños; una mujer que siendo pobre se satisface con la felicidad de los que ama, y siendo rica daría con gusto su tesoro por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.

Una mujer que siendo vigorosa se estremece con el vagido de un niño, y siendo débil se reviste a veces con la bravura del león; una mujer que mientras vive no sabemos estimar, porque a su lado todos los dolores se olvidan, pero después de muerta daríamos todo lo que tenemos por mirarla de nuevo un solo instante, por recibir de ella un solo abrazo, por escuchar un solo acento de sus labios.

De esa mujer, no me exijáis el nombre si no queréis que empape con lágrimas vuestro álbum, porque ya la vi pasar en mi camino.

Cuando crezcan vuestros hijos, leerles ésta página, y ellos cubriendo de besos vuestra frente, os dirán que un humilde viajero, en pago del suntuoso hospedaje recibido, ha dejado aquí para vosotros y para ellos… un boceto del “Retrato de su Madre”.

Ramón Ángel Jara.

EL “65” – LA MAGIA DE UN NÚMERO – ARTÍCULO FOB.

13 Jul

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I

Es cierto, que la vida tal y como la conocemos, o nos la han hecho ver, además de dividirla con ciertos repartos a la tarta según los comensales o, según las preferencias de quien parte la dichosa tarta, se nos ofrece ya un condicionamiento de por vida, ya sea en días, meses o años, y no hablemos de la importancia que tienen los minutos o segundos – incluso – hasta las milésimas de segundo – digamos – esas que están ahí para que no te de tiempo a reaccionar, pero siguiendo lo establecido por – quien de alguna manera – timonea nuestras vidas.

Si en realidad hiciéramos un juicio real, minucioso y preciso de nuestras vidas, lo mismo explosionaríamos descomunalmente, al darnos cuenta que no cuenta, o quizá, no ha contado lo suficiente como para que podamos decir abiertamente que la hemos vivido. Tan sólo, recuerdos vagos o puntuales. Otros pensarán que sí, puede ser, o no. La realidad es otra.

Lo cierto y verdad es que, a lo largo de los años, se acumulan muchas experiencias, tanto propias como del resto de testimonios o confesiones después del tiempo. Sí, una vez que has saltado el “65”, ese número mágico al que todos deseamos llegar buscando un descanso de sueño, pero que en muchas ocasiones, se han encontrado con un sueño eterno para el descanso.

No es pesimismo, es una constante y latente realidad de la que no nos gusta hablar, pero que indudablemente, la tenemos mucho más en nuestra mente cada segundo, como si en realidad nos convirtiéramos ya, en guardianes permanentes de aquéllos trocitos o migajas de tarta vieja. Aquélla que una vez cortaron para nuestras vidas. Casi todas las tartas tienen fecha de caducidad.

La vida, a veces, si que nos puede ofrecer verdaderos manjares, también grandes oportunidades de ser un poco mejores y algo más felices en el tiempo, ¿pero qué tiempo? ¡Siempre pasa volando!

Cierto es que, una vez que el “65” empieza a formar parte de nuestro pasado – quizá – nos tranquilizamos en pausas temporales que nos aporten nuevos brotes preñados de chispazos de vida. Sonrisas de verdad bajo la solera del tiempo. Como el buen vino.

Caminar sin prisas ni empujones. Leer sin que nadie nos hacine las letras hasta emborrachar nuestras mentes ya en estado jubilar. Pisar la hierba de los campos entre el sosiego y los aromas de juventud adulta. Sí, esa que te permite apreciar y valorar en su justa medida los pequeños detalles y, hasta donde pueden llegar a engrandecernos, como un merecido premio a los números mágicos.

Siempre he dicho – y lo repito – que la vida es la mayor hija de puta que existe, ya que nunca te regala nada, más bien te quita, y si quieres algo de ella, te lo tienes que conseguir por tus propios medios, y si alguna vez te da algo, casi siempre es la muerte.

Hay diversas formas de muerte, pero al final siempre gana la de la guadaña. Otra hija de puta que siempre se lleva a quien más necesitamos o, a quien ni siquiera ha empezado a vivir. Jamás conocerán al “65”.

Sin duda alguna que, una vez vencido el número y su significado, también vamos a por todas, o por lo menos, intentamos ser lo que siempre hemos querido ser, pero que nunca pudimos serlo porque nos anularon hasta cumplir la condena del “65”. ¡Ya estáis en libertad para hacer lo que os de la gana, pero daos prisa!

Es – digamos – una forma de ver la vida con un poco más de frialdad, profundidad o pura realidad, esa que casi nadie quiere tocar, o que simplemente, le dan la vuelta como a la tortilla de patatas, así, al poner lo quemado hacia abajo y la cara buena hacia arriba, parece que va estar mucho más rica y sabrosa. Algunos han comprobado muchas veces que, las apariencias engañan, pero sonríen para que encima no se les note que, también se habían quemado la lengua con esa tortilla de dos caras. La vida.

II

En este preciso instante, acabo de alcanzar al “65”, no sé si celebrarlo de alguna manera compartida con el silencio y la paz que me acompañan, o regar la magia de ese número con unas cuantas lágrimas de emoción, memoria, nostalgia, recuerdos y miles de sueños que jamás se cumplirán. Sueños que, no son sólo míos o para mí, ya que en realidad, también existen corazones grandes y pequeños corazoncitos, que desean ver muchos más números colmados de arcos iris para sus vidas. Es una forma de esperanza mutua. De felicidad sin cortapisas. Una necesidad en la que todos pensamos.

La vida da para todo, pero hay momentos – demasiado prolongados a veces – que se hacen muy difíciles de digerir, golpes demasiado fuertes y duros, que son para toda la vida, y jodidamente, nos pasa a todos en mayor o menor grado, pues a cada uno le duele lo suyo. También muchas alegrías o no. A veces, el destino que nos toca, también es demasiado cabrón. No perdona.

Acabo se sacar y poner sobre mis manos, los pinceles con los que trabajara – incluso – después de elaborarlos con sus propias manos, Francisco García Arévalo, creando sin duda, verdaderas obras a lo largo de su dilatada entrega a este arte, con lo cual, he decidido – aunque de un modo imaginario – utilizar sus pinceles para que de forma animada, puedan dar algo de color a mi vida. A nuestras vidas, y como no, también a ese número “65” por el que pagamos tanto dinero al cabo de nuestras vidas, pero que siempre se lo llevan quienes han cortado la tarta.

Una vida injusta impuesta por el hombre y para el hombre. Un autocastigo de rebaño. Un descaro que jamás veremos porque siempre miramos hacia otro lado o agachamos la cabeza. Siempre callaremos por un “65” que cada día está mucho más lejos de alcanzar.

Son las 0,39 h del día 13 – 7 – 2018

Francisco Ortega Bustamante

A BUSCARSE Y TAMBIÉN A FAMILIARES Y AMIGOS – UN BONITO RECUERDO DE ÉPOCAS QUE YA NO REGRESAN – ARTÍCULO Y FOTO FOB.

2 Jul

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Ya no vuelven las sonrisas arrancadas de verdaderos corazones. Tampoco existe ya entre nosotros, la nobleza y la sinceridad de aquéllas gente que amaban de verdad, tanto a sus seres más cercanos, como a los que compartían la hoz en la siega de los campos de la mancha.

Ya no vuelven las madrugadas de chocolate y chusco, ni tampoco suenan las campanas cantando mientras repican. se han dado al silencio. Ya no tocan ni a duelo. Son silencios de almas que aún viven entre nosotros, aunque sea estampados a perpetuidad en una foto. son historias reales. hoy, todo es mentira.

Francisco Ortega Bustamante.

“TÚ ERES LA HISTORIA Y LA PALABRA”

2 Jul

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Las palabras, cuentan historias. Hay historias sin palabras. Existen palabras que, dichas en el momento oportuno, ya son historia en si mismas. A veces, buscamos palabras para hablar de especiales historias y, no hay forma de encontrarlas. No existen. No están hechas ni atrapadas en ningún diccionario. No ha habido pluma que fuera capaz de escribirlas. Ahora tengo un grave problema para describirte y, mucho más – si cabe – para decir lo que siento ante una presencia desplomada de un cuadro abstracto, ahí, esparcida entre ladrillos de barro viejo. Incluso entre las viejas piedras de un anciano claustro inventado en medio de la nada. Una obra de arte que, según se mire, seguirá siendo abstracta en su belleza de lo incomprendido.

Te he reconocido al pasar junto a ti casi sin darme cuenta, pero un fugaz efecto boomerang (bumerán), me ha hecho retorcer mi pescuezo, para encontrarme de nuevo con ese arponazo que disparan tus ojos sin piedad ni regodeos. Eres como la muerte más dulce y silenciosa. Matas con tu presencia. Pero nadie lo sabe. Yo sí, y lo sabes; claro que lo sabes.

Eres esa muerte viva que, primero la das y luego la quitas. Sí, esa muerte que consigue crear adicción a ti como si fueras una potente droga. Mereces la pena, o no, porque eres vida y muerte. Eres luz y oscuridad. Eres alegría y tristeza. Eres el equilibrio que desequilibra. También eres lo que me gusta que seas. Eres sueño de letras. De palabras abstractas como tú. Eres incomprendida al mismo tiempo que, demasiado confusa, entre los pilares de una vida demasiado desgastada y herida, por esas otras palabras vomitadas para ser el veneno letal de cada día. Pero sigues estando viva aún siendo muerte.

Criatura. Sí. Criatura de mandamiento. Criatura de labios surcados por la sin piedad. Criatura con ojos que no lloran porque ya no quedan lágrimas de aquéllas de poco precio. Ahora son como diamantes demasiado caros como para permitir que caigan al suelo. Tú les has puesto precio a tus lágrimas. También a las mías y, a las de cualquiera que sepa leer el diálogo de tus ojos, ese lenguaje que fluye desde lo más profundo del silencio. Necesito poseerte infinitamente y, retenerte en la gloria de mi gloria, esa que tanto he ansiado sin saber qué andaba buscando. Ahora me he encontrado contigo y, he creído entender lo que en realidad es imposible lograrlo. No hay palabras. No hay historia si no se puede explicar ni escribir. Pero tú estás ahí, justo ante mi alma que, ha dejado mi cuerpo en el lecho para crear su gran evasión, estar en ti como una sola. Como una fusión sin palabras. Ya no me hacen falta. Ya te tengo.

Ahora no se si existo o no. Tampoco se que hago aquí con una pluma que apenas puede escribir. Pero de lo que si estoy totalmente seguro, es que tengo una historia, pero no tengo palabras.

“Tú, eres la historia y la palabra”

Francisco Ortega Bustamante……….16 – 6 – 2018 – 2,09 h