HACE MÁS DE MEDIO SIGLO – LAS FIESTAS DE SAN ANTONIO.

13 Jun

Fotos: Propiedad de D. Francisco Peñalver Aroca.

Prohibida su reproducción y uso posterior sin la autorización de su propietario.

El pan de san Antonio.

El Jardín del Convento, adornado con motivo de la fiesta.

Fiesta: 13 de junio
Fraile franciscano, Doctor de la Iglesia
(1195-1231)

BIOGRAFÍA

San Antonio nació en Portugal, pero adquirió el apellido por el que lo conoce el mundo, de la ciudad italiana de Padua, donde murió y donde todavía se veneran sus reliquias.

León XIII lo llamó “el santo de todo el mundo”, porque su imagen y devoción se encuentran por todas partes.

Llamado “Doctor Evangélico”. Escribió sermones para todas las fiestas del año

“El gran peligro del cristiano es predicar y no practicar, creer pero no vivir de acuerdo con lo que se cree” – San Antonio, “Era poderoso en obras y en palabras. Su cuerpo habitaba esta tierra pero su alma vivía en el cielo” -un biógrafo de ese tiempo.

Patrón de mujeres estériles, pobres, viajeros, albañiles, panaderos y papeleros. Se le invoca por los objetos perdidos y para pedir un buen esposo/a. Es verdaderamente extraordinaria su intercesión.

Vino al mundo en el año 1195 y se llamó Fernando de Bulloes y Taveira de Azevedo, nombre que cambió por el de Antonio al ingresar en la orden de Frailes Menores, por la devoción al gran patriarca de los monjes y patrones titulares de la capilla en que recibió el hábito franciscano.

San Antonio es el patrón de los pobres y, ciertas limosnas especiales que se dan para obtener su intercesión, se llama “pan de San Antonio”; esta tradición comenzó a practicarse en 1890.

No hay ninguna explicación satisfactoria sobre el motivo por el que se le invoca para encontrar los objetos perdidos, pero es muy posible que esa devoción esté relacionada con un suceso que se relata entre los milagros, en la “Chronica XXIV Generalium” (No. 21): un novicio huyó del convento y se llevó un valioso salterio que utilizaba San Antonio; el santo oró para que fuese recuperado su libro y, al instante, el novicio fugitivo se vio ante una aparición terrible y amenazante que lo obligó a regresar al convento y devolver el libro.

En Padua hay una magnífica basílica donde se veneran sus restos mortales.

Aquí en Cehegín y, a través de estas fotos propiedad de Francisco Peñalver Aroca, dejamos un claro testimonio de medio siglo, cuando las fiestas en honor a San Antonio, se celebraban en el Convento de San Esteban, llevándose a cabo también, la ofrenda del “Pan de San Antonio” y, que niños y niñas hacían junto a sus mayores, una procesión en torno al antiguo Jardín del Convento, pues debemos recordar, que el actual Barrio de San Antonio y su Parroquia, aún no existían.

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