COSAS DE INTERNET – Ritos, cábalas y tradiciones para esperar el Año Nuevo

14 Dic

Hay para todos los gustos: los que se ponen ropa interior amarilla y suben y bajan escaleras; los que se aferran a una maleta y comen uvas o lentejas.
Tradiciones y cábalas para celebrar el nuevo año han existido en todas las culturas y tiempos y aquí te las contamos.

¿Ropa interior al revés o amarilla? ¿Uvas, corvina o lentejas? Hay cábalas para todos los gustos y, aunque muchos digan que es una tontería, llegadas las 12, más de alguien salta con el pie derecho, aparece con maletas o se pone a subir y bajar escaleras como loco.
La tradición de Nochevieja y Año Nuevo es casi tan antigua como la humanidad, pero cambia de fechas y modo de celebrarla de acuerdo a los diferentes tiempos y culturas.
Lo que siempre se mantiene intacto es el espíritu de celebración de los hombres y la esperanza de que el próximo año será mejor.
Desde la antigüedad… La celebración del Año Nuevo es una de las más antiguas y universales de las festividades. Hace aproximadamente 4.000 años atrás, los babilonios fueron los primeros en convertir el Año Nuevo en un ciclo festivo que duraba 11 días y que se celebraba al comienzo de la primavera.
Los egipcios celebraban el fin del año con el comienzo de la crecida del río Nilo y la preparación de las tierras para la siembra, mientras que los romanos también hacían coincidir la celebración con la llegada de la primavera y lo festejaban el 25 de marzo.
Pero fue el emperador Julio César el que cambió la fecha al primero de enero, primer día del mes dedicado al Dios Jano. Esto fue confirmado en las adaptaciones que hizo el Papa Gregorio XIII, y es el calendario que rige en nuestros días.
La primera celebración del Año Nuevo en Chile ocurrió en 1671, cuando los Jesuitas levantaron una campana en lo alto de la Iglesia de la Compañía, que a la medianoche comenzó a anunciar el ciclo naciente.
En Santiago, celebrar el fin de año era una oportunidad para que, al igual que en la Navidad, las familias de diferentes clases sociales compartieran y lucieran los trajes adquiridos especialmente para la ocasión.
Uno de los puntos de reunión era la Alameda de las Delicias, lugar en el que se realizaban fondas que comenzaban en Navidad y duraban hasta enero. Estas ramadas ocupaban todo el sector de la Estación Central y por la noche se sentía un fuerte olor a pólvora por la gran cantidad de fuegos artificiales que se disparaban.
“Las doce” eran marcadas por el cañonazo en el Cerro Santa Lucía y por las campanas de las iglesias.

Algunas cábalas de año nuevo:

La noche que nos traspasa al siguiente año está llena de cábalas y supersticiones que tienen que ver con buenos augurios para el año que comienza.
En Chile, la mayoría de las supersticiones que se llevan a la práctica la noche del 31 de diciembre fueron introducidas por los colonizadores españoles y se arraigaron con más fuerza en la ciudad que en los sectores rurales. Las cábalas que más se realizan son:
– La tradición de las 12 uvas: en el sitio que ocupa cada comensal se coloca previamente un pequeño frutero con 12 uvas y, de acuerdo con el ritual, se debe comer una uva por cada una de las 12 campanadas del reloj. Idealmente seis verdes y seis moradas. De esta forma, los anhelos y aspiraciones se hacen realidad… por lo menos eso dicen.
– Sentarse y volverse a parar con cada una de las doce campanadas: trae matrimonio.
– Recibir el año nuevo con dinero dentro de los zapatos: trae prosperidad económica.
– Para tener mucha ropa nueva: la noche del 31 debes usar la ropa interior al revés.
– Poner un anillo de oro en la copa de champaña con la que se hará el brindis: te asegurarás que no falte el dinero (ojo con tragártelo).
– Cocinar una corvina sin quitarle las escamas: para asegurarse un buen pasar económico (quien la coma tendrá tanta plata como escamas haya comido).
– Encender velas de colores: las azules traen la paz; las amarillas, abundancia; las rojas, pasión; las verdes, salud; las blancas, claridad, y las naranjas, inteligencia.
– Repetir en voz alta o mentalmente la frase “Voy a ser feliz este año” junto a los doce campanadas.
– Si se sale a la calle, tratar que la primera persona que se vea sea joven, ya que mientras menor sea, mayor será la felicidad.
– Sacar las maletas a la puerta de la casa para tener muchos viajes el año que comienza. Mejor aún es dar la vuelta a la manzana arrastrando las maletas.
– Usar ropa interior amarilla la noche de fin de año, para asegurar felicidad y buenos momentos. Mejor usarla por el revés y cambiarla al derecho después de medianoche. Mucho mejor si los calzones son regalados.
– Comer una cucharada de lentejas (cocidas) dentro de los primeros minutos del nuevo año para tener prosperidad.
-Lavarse las manos con champaña y azúcar: para tener dinero. A las 12 de la noche, se meten las manos a una fuente con azúcar. Luego se lavan con champaña.
-Repartir espigas de trigo: símbolo de la abundancia. Lo ideal es repartirlas entre todos los asistentes (que todos tengan en las manos la medianoche) y también esparcirlas por la casa.
-Quemar al muñeco “viejo”: para desprenderse de las cosas malas del año que termina. Es necesario hacer un muñeco con la ropa vieja. Si se quiere, se le puede poner en el bolsillo una lista con todas las cosas malas del año que quieren eliminarse. Se debe poner en un lugar sin riesgos de incendio. A medianoche se le prende fuego.
La conocida astróloga Nena Borrero recomienda, como una costumbre sabia y sana, ocupar algunos momentos del último día del año que se va, limpiando y ordenando la casa, pues el estado del lugar en que vives reflejará el desarrollo de tu vida el año que comienza. “Entre más limpia, ordenada y radiante, mejor será tu vida”, recomienda en su sitio Web.
También propone encender velas blancas, rojas y verdes y dejarlas encendidas, en un lugar a prueba de incendios, hasta que se consuman por completo. Deben estar encendidas a la medianoche. Estas velas representan amor, armonía, salud y prosperidad para el año.
Básico, en todo caso, es tener fe en lo que estás haciendo. Y para terminar, sugiere rezar a medianoche, “por ti mismo, por tus seres queridos, por la humanidad, por el planeta y el universo entero, y que des las gracias por todos los dones que recibiste durante el año que se acaba”.

Nadie se queda atrás al momento de preparar la celebración… y no importa en que parte del mundo se encuentre.
El pavo relleno, el ponche a la romana y un baile que comienza después del abrazo de medianoche son ingredientes infaltables, y los tradicionales fuegos artificiales siempre son los protagonistas de cada una de las bienvenidas al nuevo año. Así es en Chile… pero ¿qué se hace en otros países?
En Venezuela
Es costumbre en este país, preparar “hallaca” para la cena, una especie de humita, bastante grande, rellena de condimentos y otras especies, que se regala a los amigos durante la noche de Año Nuevo. Se supone que con esto se reafirma la amistad y se desea buena suerte para el año que viene.

En Brasil

En este país se práctica una religión llamada Umbanda, una mezcla de ritos africanos, que se centra en la fiesta de Lemanja. Las playas se llenan de gente y cantos religiosos. Los que viven retirados viajan a la costa para realizar ofrendas al mar, y la gente viste trajes de colores distintos cada año según el santo que gobernará durante la nueva etapa. Bailan, cantan y rezan.

En Colombia

Se usa armar un muñeco con la ropa vieja de la que tú, tus amigos o tu familia quieran desprenderse. Poner en alguno de los bolsillos todas las cosas malas de este año, que quieres que “se quemen”. Ubicar al muñeco en un lugar que no tengo riesgo de incendio y prenderle fuego a medianoche.

En Bahamas

Se realiza la fiesta del Junkanoo, que se remonta a los siglos XVI o XVII, en honor a John Canoe, un propietario de plantaciones muy bondadoso que permitía a sus esclavos tomarse algunos días para Navidad.
Hoy en día, se celebra con un gran desfile muy organizado, con disfraces muy sofisticados y mucha música. También se ven bailarines enmascarados con trajes coloridos y luminosos. Los participantes eligen un tema, por grupos, y confeccionan sus trajes en base a éste.

En Alemania

En este país se lleva a cabo el “Bleiglessen”, una ceremonia o ritual, que consiste en develar los misterios del futuro con una barra de plomo. La cosa es más o menos así: se pasa el plomo por una soldadura, se funde hasta que se haga agua y las gotas se vierten en un vaso. El plomo líquido se solidifica nuevamente y adopta formas extrañas que predicen lo que depara el futuro.

En Escocia

Los escoceses festejan con el “Hogmanay”. Se trata de buscar un barril de madera, al cual se le prende fuego y se lo pone a rodar por las calles. Según la tradición, es para permitir el paso del nuevo año.

En Rumania

En este país las mujeres solteras suelen caminar hacia un pozo, encender una vela y mirar hacia abajo. El reflejo de la llama dibujará en las oscuras profundidades del agua el rostro de su futuro esposo. Las que se quedan en sus casas toman una rama de albahaca y la colocan bajo la almohada: el sueño de esa noche tendrá como protagonista al hombre que las espera.

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