Archivo | diciembre, 2017

EL CÓNDOR PASA

31 Dic
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CARTA DE FELICITACIÓN PARA 2018 – FOB

31 Dic

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Para todas aquéllas personas que me quieren o me aprecian de alguna manera, bien sea por mi trabajo o simplemente por mi persona tal cual, con mis defectos y mis virtudes, os deseo lo mejor para este año 2018, con una buena dosis de salud y, como no, lo mejor para los vuestros y vuestros proyectos de trabajo y bienestar.

Y para los que no sentís simpatía ni aprecio hacia mi persona, bien sea por esas envidias y el odio que albergan vuestros corazones ya instalado en ellos desde el mismo día en que se nace, o quizá por que no os habéis atrevido a conocerme un poquito más, os deseo lo mismo y con las mismas ganas si cabe, o sea, esa salud tan necesaria y ese bienestar para vosotros y vuestros familiares, pues estoy seguro que quizá, lo estáis necesitando mucho más que la gente que me aprecia sin cortapisas, algo – digamos – que pueda alimentar y curar las almas infectadas por la maldad que deambula por el mundo y, que infecta la vida de las personas que no saben o no quieren, estar a la altura de su propia libertad, algo sin duda, tan necesario en estos tiempos que nos embargan ahora de un modo brutal.

Es por eso, que de todo corazón, os lo deseo a todos por igual, esperando que sirva para no permitir que el odio y la sed de venganzas sin sentido, ya inyectadas como impuestas vacunas en vuestras propias venas, no os cieguen, hasta el punto de privaros de la verdadera realidad que os rodea y, de las personas que os aprecian.

A todos, os deseo un buen año cargado de salud y de bienestar, además de, esa tan necesaria comprensión de las cosas tal y como son, pero no como nos inculcan que tienen que ser para anular con ello, nuestra vista y nuestra mente.

FELÍZ AÑO 2018.

Francisco Ortega Bustamante

RITUAL PARA FIN DE AÑO

30 Dic

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Este ritual que presentamos presupone que se realiza en grupo. En realidad, los rituales de Navidad y Fin de año son totalmente intercambiables. Puntualizamos que ya se ha recomendado el comer grano o uvas en esta fecha para atraer la fortuna durante el siguiente año.


Objetivo: potenciar un deseo y atraer fortuna, amor, salud y bienestar económico durante el año siguiente. Debe realizarse antes de las campanadas

Materiales a emplear: Una vela roja con purpurina dorada. Un papel y un lápiz o bolígrafo. Un recipiente a prueba de fuego, donde se quemarán los papeles. Una vela para cada participante. Una moneda dorada para cada participante, del mismo valor. Purpurina dorada.
Celebración del ritual:

Se encenderá la vela roja con purpurina, antes de que finalice el año (la vela deberá arder al menos durante la transición de un año a otro). Se procederá a rezar una pequeña oración como la que sigue:

Fuerzas de la luz, traed sobre nosotros vuestras bendiciones y haced que el próximo año este repleto de salud, amor y bienestar económico para nosotros y para aquéllos que amamos.

Hecho esto, se procederá a escribir en el papel un deseo especial para el siguiente año. Este deseo deberá ser justo y secreto, nadie debe leerlo. El papel se doblara en dos y se prenderá en la llama de la vela, dejándolo en el recipiente y procurando que se queme totalmente (un papel a medio quemar no producirá resultados).

Ahora se esperará hasta que suenen las campanadas (puede seguirse la conversación o la diversión hasta que eso ocurra) y se comerán las uvas de rigor (o su equivalente según la costumbre) y luego todos encenderán su vela blanca a partir de la vela central, dejándola arder unos minutos y luego apagándola sin soplar.

Esta vela blanca se guardará para, tal como dijimos antes en el Ritual de Navidad, encenderla durante el año cuando tengamos una petición especial, dejándola arder hasta el final y meditando unos 15 minutos frente a ella, pronunciando una oración de propia creación definiendo lo que pedimos.

Terminado este punto, los presentes se intercambiarán las monedas, de modo que todos entreguen una moneda. Esa moneda se guardará durante un año como talismán de la suerte y, luego, acabado ese periodo, se entregará a un necesitado.

Ahora ya puede descorcharse el champán y procederse a la diversión y a la celebración.

Es recomendable arrojar purpurina dorada sobre los presentes como signo de atracción de fortuna y felicidad. La vela central deberá dejarse arder hasta su consumición.

 

RITUALES Y SUPERSTICCIONES PARA NOCHE VIEJA

30 Dic

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Hay para todos los gustos: los que se ponen ropa interior amarilla y suben y bajan escaleras; los que se aferran a una maleta y comen uvas o lentejas.
Tradiciones y cábalas para celebrar el nuevo año han existido en todas las culturas y tiempos y aquí te las contamos.

¿Ropa interior al revés o amarilla? ¿Uvas, corvina o lentejas? Hay cábalas para todos los gustos y, aunque muchos digan que es una tontería, llegadas las 12, más de alguien salta con el pie derecho, aparece con maletas o se pone a subir y bajar escaleras como loco.
La tradición de Nochevieja y Año Nuevo es casi tan antigua como la humanidad, pero cambia de fechas y modo de celebrarla de acuerdo a los diferentes tiempos y culturas.

Lo que siempre se mantiene intacto es el espíritu de celebración de los hombres y la esperanza de que el próximo año será mejor.
Desde la antigüedad… La celebración del Año Nuevo es una de las más antiguas y universales de las festividades. Hace aproximadamente 4.000 años atrás, los babilonios fueron los primeros en convertir el Año Nuevo en un ciclo festivo que duraba 11 días y que se celebraba al comienzo de la primavera.

Los egipcios celebraban el fin del año con el comienzo de la crecida del río Nilo y la preparación de las tierras para la siembra, mientras que los romanos también hacían coincidir la celebración con la llegada de la primavera y lo festejaban el 25 de marzo.

Pero fue el emperador Julio César el que cambió la fecha al primero de enero, primer día del mes dedicado al Dios Jano. Esto fue confirmado en las adaptaciones que hizo el Papa Gregorio XIII, y es el calendario que rige en nuestros días.

La primera celebración del Año Nuevo en Chile ocurrió en 1671, cuando los Jesuitas levantaron una campana en lo alto de la Iglesia de la Compañía, que a la medianoche comenzó a anunciar el ciclo naciente.

En Santiago, celebrar el fin de año era una oportunidad para que, al igual que en la Navidad, las familias de diferentes clases sociales compartieran y lucieran los trajes adquiridos especialmente para la ocasión.

Uno de los puntos de reunión era la Alameda de las Delicias, lugar en el que se realizaban fondas que comenzaban en Navidad y duraban hasta enero. Estas ramadas ocupaban todo el sector de la Estación Central y por la noche se sentía un fuerte olor a pólvora por la gran cantidad de fuegos artificiales que se disparaban.

“Las doce” eran marcadas por el cañonazo en el Cerro Santa Lucía y por las campanas de las iglesias.

Algunas cábalas de año nuevo:

La noche que nos traspasa al siguiente año está llena de cábalas y supersticiones que tienen que ver con buenos augurios para el año que comienza.

En Chile, la mayoría de las supersticiones que se llevan a la práctica la noche del 31 de diciembre fueron introducidas por los colonizadores españoles y se arraigaron con más fuerza en la ciudad que en los sectores rurales. Las cábalas que más se realizan son:

– La tradición de las 12 uvas: en el sitio que ocupa cada comensal se coloca previamente un pequeño frutero con 12 uvas y, de acuerdo con el ritual, se debe comer una uva por cada una de las 12 campanadas del reloj. Idealmente seis verdes y seis moradas. De esta forma, los anhelos y aspiraciones se hacen realidad… por lo menos eso dicen.

– Sentarse y volverse a parar con cada una de las doce campanadas: trae matrimonio.

– Recibir el año nuevo con dinero dentro de los zapatos: trae prosperidad económica.

– Para tener mucha ropa nueva: la noche del 31 debes usar la ropa interior al revés.

– Poner un anillo de oro en la copa de champaña con la que se hará el brindis: te asegurarás que no falte el dinero (ojo con tragártelo).

– Cocinar una corvina sin quitarle las escamas: para asegurarse un buen pasar económico (quien la coma tendrá tanta plata como escamas haya comido).

– Encender velas de colores: las azules traen la paz; las amarillas, abundancia; las rojas, pasión; las verdes, salud; las blancas, claridad, y las naranjas, inteligencia.

– Repetir en voz alta o mentalmente la frase “Voy a ser feliz este año” junto a los doce campanadas.

– Si se sale a la calle, tratar que la primera persona que se vea sea joven, ya que mientras menor sea, mayor será la felicidad.

– Sacar las maletas a la puerta de la casa para tener muchos viajes el año que comienza. Mejor aún es dar la vuelta a la manzana arrastrando las maletas.

– Usar ropa interior amarilla la noche de fin de año, para asegurar felicidad y buenos momentos. Mejor usarla por el revés y cambiarla al derecho después de medianoche. Mucho mejor si los calzones son regalados.

– Comer una cucharada de lentejas (cocidas) dentro de los primeros minutos del nuevo año para tener prosperidad.

-Lavarse las manos con champaña y azúcar: para tener dinero. A las 12 de la noche, se meten las manos a una fuente con azúcar. Luego se lavan con champaña.

-Repartir espigas de trigo: símbolo de la abundancia. Lo ideal es repartirlas entre todos los asistentes (que todos tengan en las manos la medianoche) y también esparcirlas por la casa.

-Quemar al muñeco “viejo”: para desprenderse de las cosas malas del año que termina. Es necesario hacer un muñeco con la ropa vieja. Si se quiere, se le puede poner en el bolsillo una lista con todas las cosas malas del año que quieren eliminarse. Se debe poner en un lugar sin riesgos de incendio. A medianoche se le prende fuego.

La conocida astróloga Nena Borrero recomienda, como una costumbre sabia y sana, ocupar algunos momentos del último día del año que se va, limpiando y ordenando la casa, pues el estado del lugar en que vives reflejará el desarrollo de tu vida el año que comienza. “Entre más limpia, ordenada y radiante, mejor será tu vida”, recomienda en su sitio Web.

También propone encender velas blancas, rojas y verdes y dejarlas encendidas, en un lugar a prueba de incendios, hasta que se consuman por completo. Deben estar encendidas a la medianoche. Estas velas representan amor, armonía, salud y prosperidad para el año.

Básico, en todo caso, es tener fe en lo que estás haciendo. Y para terminar, sugiere rezar a medianoche, “por ti mismo, por tus seres queridos, por la humanidad, por el planeta y el universo entero, y que des las gracias por todos los dones que recibiste durante el año que se acaba”.

Nadie se queda atrás al momento de preparar la celebración… y no importa en que parte del mundo se encuentre.

El pavo relleno, el ponche a la romana y un baile que comienza después del abrazo de medianoche son ingredientes infaltables, y los tradicionales fuegos artificiales siempre son los protagonistas de cada una de las bienvenidas al nuevo año. Así es en Chile… pero ¿qué se hace en otros países?

En Venezuela

Es costumbre en este país, preparar “hallaca” para la cena, una especie de humita, bastante grande, rellena de condimentos y otras especies, que se regala a los amigos durante la noche de Año Nuevo. Se supone que con esto se reafirma la amistad y se desea buena suerte para el año que viene.

En Brasil

En este país se práctica una religión llamada Umbanda, una mezcla de ritos africanos, que se centra en la fiesta de Lemanja. Las playas se llenan de gente y cantos religiosos. Los que viven retirados viajan a la costa para realizar ofrendas al mar, y la gente viste trajes de colores distintos cada año según el santo que gobernará durante la nueva etapa. Bailan, cantan y rezan.

En Colombia

Se usa armar un muñeco con la ropa vieja de la que tú, tus amigos o tu familia quieran desprenderse. Poner en alguno de los bolsillos todas las cosas malas de este año, que quieres que “se quemen”. Ubicar al muñeco en un lugar que no tengo riesgo de incendio y prenderle fuego a medianoche.

En Bahamas

Se realiza la fiesta del Junkanoo, que se remonta a los siglos XVI o XVII, en honor a John Canoe, un propietario de plantaciones muy bondadoso que permitía a sus esclavos tomarse algunos días para Navidad.

Hoy en día, se celebra con un gran desfile muy organizado, con disfraces muy sofisticados y mucha música. También se ven bailarines enmascarados con trajes coloridos y luminosos. Los participantes eligen un tema, por grupos, y confeccionan sus trajes en base a éste.

En Alemania

En este país se lleva a cabo el “Bleiglessen”, una ceremonia o ritual, que consiste en develar los misterios del futuro con una barra de plomo. La cosa es más o menos así: se pasa el plomo por una soldadura, se funde hasta que se haga agua y las gotas se vierten en un vaso. El plomo líquido se solidifica nuevamente y adopta formas extrañas que predicen lo que depara el futuro.

En Escocia

Los escoceses festejan con el “Hogmanay”. Se trata de buscar un barril de madera, al cual se le prende fuego y se lo pone a rodar por las calles. Según la tradición, es para permitir el paso del nuevo año.

En Rumania

En este país las mujeres solteras suelen caminar hacia un pozo, encender una vela y mirar hacia abajo. El reflejo de la llama dibujará en las oscuras profundidades del agua el rostro de su futuro esposo.

Las que se quedan en sus casas toman una rama de albahaca y la colocan bajo la almohada: el sueño de esa noche tendrá como protagonista al hombre que las espera.

 

NOCHE VIEJA Y ALGUNAS TRADICIONES

30 Dic

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Está muy claro que el ser humano siempre ha tenido la necesidad de creer en algo o alguien superior a él, para pedirle o para ofrendarle, pero lo que sí es totalmente cierto, que antes o después todos pedimos o damos gracias de alguna manera más o menos privada como muy personal y, que en la mayoría de los casos, nos avergonzamos si tuviésemos que contarlo a alguien.

Es justo en ese momento, cuando nacen las creencias, los miedos, los tabúes, las supersticiones, las dudas y un interminable rosario de adjetivos, para una sola cosa: “cada persona es un mundo”.

La Nochevieja está forzosamente ligada a todo lo antedicho, porque cada cual la celebra como le viene en gana según sus creencias, costumbres o tradiciones. Sin olvidar que cada año puede ser diferente según con quién la podamos celebrar, adaptándonos así, a un acuerdo de grupo o familiar para su celebración, incluidos los rituales pertinentes de acuerdo con la noche.

La costumbre de tomar las supuestas uvas de la suerte, es relativamente reciente, pues arranca de la brillante idea de los cosecheros españoles de 1909, que ante la híper producción de cosecha con la que se encontraban y sin poder darle salida al mercado, pensaron antes de que se les echase encima el tiempo de la recolecta, que de este modo y con un nuevo y alternativo enfoque de consumir las uvas, orientadas a una celebración y petición de buena suerte para el siguiente año, despacharían sus uvas sin despeinarse, viéndose muy sorprendidos, cuando en realidad le faltaron uvas. Esta tradición de hace tan sólo un siglo, sólo se celebra en España.

No obstante, no debieron estar muy mal informados, pues es bien sabido, que ya los romanos y otras culturas, comían lentejas, a las que se les atribuía como semilla que es, el poder de regeneración y prosperidad después de su siembra. Y si hacemos un poco de memoria, a aquél hombre cazador que encontraron en los hielos con unos cuantos miles de años en su cuerpo, le encontraron una bolsa que pendía de su cintura conteniendo granos de trigo entre otros, como símbolo de regeneración de energía vital para la subsistencia, y seguro, que lo llevaría como amuleto para obtener una buena caza.

Hay muchas y variables formas de celebrar el paso de un año a otro y, para eso sólo tenemos que tener ganas de ponerle chispa a esa mágica noche.

1 – La mayoría de las mujeres y, cada vez más hombres, usan esa noche ropa interior de color rojo, puesto que al mencionado color se le atribuyen muchas propiedades que van desde su simbolismo con el amor, suerte, energía y el fuego.

2 – Es costumbre divertida, pedir suerte y riqueza al próximo año con una copa de cava en la que introduciremos un anillo de oro o un pendiente inmediatamente antes de empezar las campanadas, para una vez acabadas, poder beber de ese símbolo como es el oro bañado en el dorado cava.

3 – Encender velas doradas o blancas esparciéndoles purpurina dorada para que ardan durante la cena y campanadas, dejándolas consumir al tiempo que expresamos nuestros deseos para el año venidero.

4 – Podemos escribir en dos papelitos, de igual forma que en la noche de San Juan, todo lo malo de lo queremos dejar atrás con el viejo año en un papel que no debe leer nadie y, quemarlo en la vela hasta su total consumición, para una vez pasadas las campanadas, quemar de la misma forma, el otro papel que anteriormente hemos pedido nuestros deseos al nuevo año. Se puede celebrar en grupo.

5 – Levantar la copa para brindar con un anillo o moneda dentro, nos ponemos purpurina dorada en el pelo esparciendo también en la casa, y con ropa interior roja levantamos el pie izquierdo, permitiendo al pie derecho que sea el primero en pisar el nuevo año con las campanadas, luego Chin Chin y, “pa dentro”.

 

Francisco Ortega Bustamante.

 

Para atraer la suerte en Nochebuena… Receta de las cintas

23 Dic

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Qué necesitas:

  • 7 cintas de diferentes colores y suficientemente largas para que las puedas entrelazar en forma de cruz.

  • Colores indispensables: blanco, azul, amarillo, verde, rosa, malva claro y naranja.

Funciona para:

  • Necesito atraer la buena suerte a mi hogar y a mi familia.

  • Me gustaría que durante el próximo año no me faltase de nada.

  • Deseo que toda mi familia y amigos alcancen la prosperidad.

  • Quiero tener suerte en todo lo que me proponga, amor, dinero, trabajo…

Debes cruzar las siete cintas por debajo del mantel: cuatro en horizontal y tres en vertical. Hay que dejarlas toda la noche en la mesa con una copa de champán y algunos dulces de navidad. A la mañana siguiente debes recoger todo.

Una vez que terminen la cena de Noche Buena, cada comensal tiene que recortar un trocito de cada una de las cintas y hacer una bolsita con una tela de color verde o amarillo, se cose por el derredor y se guardan como amuleto hasta el nuevo año.

NOCHEBUENA – HISTORIA Y GALERIA.

23 Dic

frases-nochebuena321-stunningly-beautiful-christmas-desktop-wallpapers-web-design-mashFiesta-Nochebuena

Dos noches singulares venimos celebrando desde hace muchos milenios. Puede incluso que muchísimos.

Son la noche de Navidad y la noche de San Juan, correspondientes a los dos equinoccios: el de invierno y el de verano. Y son las dos, fiestas de Natividad o nacimiento (únicas en todo el ciclo litúrgico, pues de todos los demás santos se celebran el día de la muerte). Siendo mala de por sí la noche en todas las mitologías y culturas, el que una sola noche al año sea declarada y llamada Noche Buena, es de alta significación.

La noche es sinónimo de tinieblas y de muerte, pero una sola noche al año es sinónimo de Luz y de Vida. Es la noche de Navidad, la noche en que se celebra el nacimiento (Natividad) de Jesús.

Parece que en el inicio de la organización del calendario de fiestas y conmemoraciones cristianas, se celebraba el nacimiento de Jesús el 6 de enero, atendiendo no tanto al hecho de nacer, sino al de incorporarse a la humanidad. Por eso se la llamó Epifania (Epifanía), que significa “aparición”.

Pero no había manera de acabar con las fiestas paganas del solsticio de invierno, que en tiempo coincidieron con las Saturnales, por lo que la Iglesia decidió renunciar a su eliminación y optar por su cristianización. Dejando, por tanto, la fiesta de la Epifanía, instituyó la fiesta de la conmemoración del Nacimiento de Jesús y la situó justamente el 25 de Diciembre, fecha en que se estaban celebrando las fiestas paganas del solsticio de invierno. Y porque éstas eran fiestas en que se celebraba el fin del alargamiento de la noche y el principio del alargamiento del día, asimilado a los ciclos vitales de la naturaleza (incluida la humana), hubo de ser el nacimiento y no la “aparición” de Cristo lo que se celebrase.

Otro tanto ocurrió con la fiesta de San Juan.
Sólo podemos entender el conjunto de las fiestas de Navidad que empiezan con la Nochebuena (las Saturnales en Roma tuvieron una duración de 7 días, igual que nuestras fiestas de Navidad, año viejo y Año Nuevo); sólo podemos aparcar los prejuicios religiosos que todavía alimentan algunos en torno a la Navidad, si entendemos que éstas son fiestas de la humanidad, que por cierto, ya entre los romanos se caracterizaban por su humanidad (invitaban a los esclavos a comer a la mesa, les liberaban del trabajo, se intercambiaban regalos…) y que tampoco fueron los romanos los que las instauraron, sino que las heredaron de muy antiguo.

Una curiosidad: Nochebueno se llama a una torta especial de Navidad hecha de frutos secos, y a un tronco grande que se quemaba en la chimenea en Nochebuena.

Anónimo.