Archivo | marzo, 2018
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“EL SILENCIO EN CEHEGÍN” “COFRADÍA DEL CRISTO DE LA PAZ” – MIÉRCOLES SANTO – GALERÍA FOB

29 Mar

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MARTES SANTO EN CEHEGÍN – GALERÍA FOB

28 Mar

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DOMINGO DE RAMOS 2018 – GALERÍA FOB.

25 Mar

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RECORDANDO AQUÉLLA SEMANA SANTA DE 1978 – ARTÍCULO Y GALERÍA FOB – (Publicado en el libro de S. Santa del año 1979)

24 Mar

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En estas dos fotos de vistas generales de las procesiones de aquél año 1978, podemos apreciar que todas las farolas de la carretera de Murcia, estaban engalanadas con la “Bandera de España”, y también, en la gran mayoría de balcones y ventanas de nuestro pueblo, algo que era y es símbolo de fiesta con toda naturaleza, devoción y respeto por lo que es nuestro y nos representa en cualquier ámbito. 

Bonitas fotos y entrañables recuerdos de lo vivido con personas que ya marcharon. 

¡Vaya para ellos este homenaje!

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EXPOSICIÓN DE IMÁGENES Y PASOS DE SEMANA SANTA EN LA IGLESIA DE LA COMPAÑÍA DE CARAVACA – GALERÍA FOB.

23 Mar

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FOTOS DENUNCIA – UN AÑO MÁS PASARÁN LAS PROCESIONES BAJO LAS TELARAÑAS DE CABLES Y JUNTO AL PELIGRO INMINENTE DE CASAS QUE AMENAZAN CON TUMBARSE – UNAS BELLAS IMÁGENES PARA EL TURISMO QUE NOS VISITA. – ARTÍCULO Y GALERÍA FOB.

21 Mar

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Estas apreciaciones a través de las fotos, tan sólo vienen a testimoniar, una evidencia que, como asignatura pendiente durante muchos años, sigue siendo el olvido y abandono de un conjunto patrimonial, por el que transcurren personas que nos visitan a tenor del tan anunciado turismo de un “Conjunto histórico-Artístico”, pero que en realidad, viene a ser una forma de implosión o auto-inmolación, aún siendo conscientes de los valores tan ricamente documentados, pero casi desconocidos por su estado múltiple de abandono y dejadez.

Por este punto como por otros muchos más como este, transcurren Vía Crucis y Procesión del Silencio. Sí, esa que es única en su forma de transcurrir por nuestras angostas callejuelas y rampantes cuestas como calvarios múltiples, en donde las gentes se dan cita para vivir y experimentar una noche de emoción, de fe o penitencia sin más, quizá, con un poco de suerte, todas las luces del recorrido puedan estar apagadas, es por tanto que, entonces podremos decir un año más….”Eso, lo tapa la corbata”.

Francisco Ortega Bustamante.

LA BRUJA BEATA (Blog, Paseando por la Historia)

21 Mar

A principios del siglo XVI, la toledana Leonor Brazana fue uno más de los descendientes de judíos a los que la Inquisición persiguió con saña. Su padre, un tal Garci Vázquez, cambiador de oficio, había sido quemado por judaizar, mientras que su tío paterno, Rodrigo Ortiz, fue condenado a llevar el sambenito por el mismo motivo. Para evitar problemas, Leonor adoptó el apellido de su madre, Francisca Barzana, que se salvó en el proceso contra su marido gracias a la protección de un canónigo. Una vecina testimonió que había oído varias veces a Leonor decir que los inquisidores habían matado a su padre, y ello sin culpa alguna de su progenitor, sino por ser ellos “bellacos y traidores”.

En su barrio, Leonor era conocida como “beata”, por el hábito franciscano que llevaba y que distinguía a cierto tipo de mujeres laicas que se entregaban a la oración. El término, sin embargo, también se aplicaba a mujeres que aseguraban poseer dotes sobrenaturales propias de la magia, como era el caso de Leonor, según indican varios testimonios.

Una vecina la visitó una vez para pedirle noticias sobre su marido, ausente desde hacía tiempo. La beata le dijo que había tenido la revelación de que el marido estaba muerto, pero la instó a rezar a la Virgen y a San Juan Bautista durante nueve días, y a punto de cumplirse el plazo reapareció el esposo. “Grande es esta oración de la beata”, dijo la vecina. Otros la llamaban “la estrellera” y la calificaban de “mujer soberbia y fantástica y muy recia de ánimo […] que no hay quien pueda con ella”.

Cuando otra vecina se puso de parto, la beata salió a la puerta con una candela encendida, musitó unas palabras y tuvo una visión profética: contempló el cielo abierto entre rayos y un pájaro le rozó la cara a la altura de la nariz. Al nacer el niño, la beata insistió para que lo llamaran Gabriel y le pronosticó que sería un sabio religioso.

Todos estos episodios salieron a la luz en el proceso que se le instruyó en 1530. Se la acusaba de alardear de su estirpe judía y de prácticas mágicas. Tras reafirmar su adhesión al catolicismo, fue castigada con cien azotes y salió en un auto de fe. Seis años más tarde, Leonor fue encausada otra vez. Nuevos testigos declararon haberla oído alardear de sus poderes, que incluían hundir una casa o invocar las ánimas. Otra mujer dijo que le había dado una receta contra la infertilidad. Fue condenada de nuevo a azotes y encerrada en la cárcel, por supersticiosa y perjura. Sólo salió para marchar al destierro.

Fuente:
* Historia National Geographic. Nº 161