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MUSEO ARQUEOLÓGICO – PLACA CONMEMORATIVA DE DON MIGUEL PRIMO DE RIVERA Y PLAZA DE GALÁN Y GARCÍA HERNÁNDEZ – GALERÍA FOB.

21 May

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EL ATRIO DEL CONVENTO – ARTÍCULO Y FOTO FOB.

15 May

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Aquéllas postales de los cincuenta y sesenta, nos siguen dejando imágenes de otra época, que disfrutamos hoy, con el recuerdo vivo de la nostalgia, pues no en vano, casi todos lo que recordamos esto, también recordamos ese atrio pleno de gente para acompañar a nuestra patrona en sus salidas procesionales, así como, otros muchos eventos acaecidos en tan emblemático lugar.

En esta foto, podemos apreciar las guirnadas de bombillas de un lado a otro de este jardín ya desaparecido, es evidente que, por entonces, las fiestas en honor a san Antonio, se celebraban en este barrio, ya que el actual Barrio y Parroquia de san Antonio, por entonces no existían.

Junto a la entrada hacia los corredores y recepción de los franciscanos, está aún la puerta en donde se llevaban a cabo, diversas actividades por los miembros de la “Juventud Antoniana”, entre ellas era habitual, la bendición del “Pan de san Antonio” y el reparto del mismo a los pobres. como digo, recuerdos que nos dejan algo de historia para quien nos sustituya en el sentir de la historia.

En otra ocasión, quizá, podamos hablar un poco más de este sitio tan lleno de vida para mucha gente.

Francisco Ortega Bustamante.

SAN ISIDRO LABRADOR Y SU HISTORIA.

14 May

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(Alrededores de Madrid, hacia 1080 – Madrid, 1130) Santo español, patrono de la Villa de Madrid y de los agricultores. Aunque no se tienen demasiados datos biográficos sobre el santo, parece ser que vino al mundo en el seno de una familia humildísima, poco antes de la reconquista de Madrid, en una casa situada donde en la actualidad se halla la calle de las Aguas. Quedó huérfano muy pronto, así que el joven Isidro se buscó el sustento con trabajos como el de pocero hasta que finalmente se empleó como labrador.

Cuando Alí, rey de Marruecos, atacó Madrid en 1110, Isidro hizo como muchos otros y se trasladó a Torrelaguna, donde continuó con el mismo género de vida, dedicada al trabajo y a la oración, que había llevado hasta el momento.

Fue precisamente en la parroquia de esta localidad donde contrajo matrimonio con una joven llamada María, natural de Uceda, cuya dote matrimonial fue una heredad en su pueblo natal, lo que fue causa de que los esposos se establecieran allí para trabajar las tierras por cuenta propia.

Aunque Isidro era piadoso y devoto, su esposa no le iba a la zaga a este respecto, ni tampoco en cuanto a laboriosidad, todo lo cual hizo -según la leyenda- que se granjearan la predilección de Dios, que los benefició con su ayuda innumerables veces, como cuando salvó milagrosamente a su hijo único que había caído en un profundo pozo o cuando permitió a María pasar a pie enjuto sobre el río Jarama y así librarse de los infundios de infidelidad que contra ella lanzaban las gentes.

En 1119, Isidro volvió de nuevo a Madrid, y entró a trabajar como jornalero agricultor al servicio de un tal Juan de Vargas. Estableció su morada junto a la iglesia de san Andrés, donde oía la misa del alba todas las mañanas y, luego, atravesaba el puente de Segovia -las tierras de su patrón estaban del otro lado del Manzanares- para aprestarse al duro trabajo de roturar la tierra con el arado. Se dice de él que daba cuanto tenía a los menesterosos y aún a las palomas hambrientas cedía las migas de pan de las que se alimentaba.

Con el correr del tiempo decidieron los esposos separarse para llevar una vida de mayor santidad; marchó así Isidro a Madrid, mientras María quedaba en Caraquiz consagrada al cuidado de la ermita, la cual barría y aseaba diariamente, al tiempo que pedía limosna para costear el aceite que alumbraba la imagen. La separación duró hasta la última enfermedad del santo, cuando María tuvo noticia por un ángel de la muerte de su marido. Corrió presta a la Villa y no se separó del lado de su esposo hasta que éste exhaló su último aliento. Luego volvió a Caraquiz y, después de unos años, también murió.

A Isidro, como pobre de solemnidad que era, se le enterró en el cementerio de la parroquia de san Andrés, en una tosca caja de madera sin cepillar. Transcurridos cuarenta años, como los prodigios de Isidro seguían corriendo de boca en boca, ante la insistencia del pueblo, se exhumó el cuerpo y se le dio sepultura en el interior del templo. Se vio entonces que, a pesar del tiempo transcurrido y de haber estado expuesto a las inclemencias meteorológicas, todavía se conservaba entero y de color tan natural como si estuviera vivo, prodigio que se ha podido comprobar en las múltiples traslaciones que de su cuerpo se han hecho.

Cuando Alfonso VIII vino a Madrid tras haber derrotado al moro en las Navas de Tolosa, ordenó que el cuerpo fuera colocado en un arca bellamente policromada con escenas de la vida de Isidro. La beatificación, pronunciada por Paulo V el 14 de junio de 1619, a instancias de Felipe III, fue acontecimiento largo tiempo esperado por el pueblo madrileño; para conmemorar el evento se celebraron grandes festejos, en el transcurso de los cuales se inauguró la plaza Mayor.

El 19 de junio de 1622, Isidro, que en la memoria del pueblo ya era santo, fue canonizado por el papa Gregorio XV, junto a santa Teresa, san Ignacio de Loyola, san Francisco Javier y san Felipe Neri. En 1657 el arquitecto fray Diego de Madrid comenzó a levantar la capilla de san Isidro -primer ejemplo del barroco madrileño-, aneja a la iglesia de san Andrés, destinada a contener la urna del santo, cuyo traslado se produjo definitivamente en 1669. El 4 de febrero de 1789, Carlos III ordenó que la urna fuera instalada en el antiguo Colegio Imperial, que pasó a llamarse entonces Iglesia Real de San Isidro, y que luego sería la catedral de Madrid.

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ANTIGUA CARROZA EN SAN ISIDRO DEL AÑO 1962. – ARCHIVO FOB.

14 May

SAN ISIDRO DESDE HACE MÁS DE MEDIO SIGLO – GALERÍA FOB.

14 May




Año de 1952.

15 – 5 – 1961

Año de 1965.

Año de 1967. – Chava, Tianes y Juárez.

Año de 1984. – José Luís.

LAS CASAS DE MADERA PARA LOS POBRES DESALOJADOS DEL CASCO VIEJO PARA SU DEMOLICIÓN – Foto: “Cartomur-Cartoteca” – Artículo: FOB.

9 May

CASAS DE MADERA

A petición de algunos seguidores que han solicitado información acerca de estas casas, expongo material gráfico y algo de información, sobre lo que en su momento se desarrolló en nuestro… “Cehegín se hunde”.

Con ese titular aparecía en la prensa, la precaria situación que llevó a una casi imparable demolición de unas 700 viviendas en pleno corazón del Casco Antiguo de Cehegín, aún habiendo sido declarado “Conjunto Histórico Artístico” una década antes.

No dudo de su estado de abandono y deterioro evidente a los ojos de todo, pero personalmente, tuve ocasión de seguir paso a paso todo el proceso, manteniendo la firme convicción, de que se podría haber salvado de los escombros, gran parte de nuestro patrimonio, pero claro, los números tienen que cuadrar.

Aparte de profundizar más o no en este tema, abordamos el asunto de mostrar la ubicación de las casas que, una vez solicitada, expongo para conocimiento de la evolución de nuestra historia, y que en ellas vivieron durante años, como piojos en gallina, bastantes vecinos que fueron desalojados para ese fin, pasando algunos con más suerte, años después, a ocupar algunas casas de las conocidas como “Alcatraz” y en otros lugares.

Francisco Ortega Bustamante.

LA GRAN VÍA EN LAS FIESTAS DE 1968 – ARTÍCULO Y FOTO FOB.

9 May

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A casi medio siglo de aquéllas fiestas que nos muestran la evolución en el tiempo, tanto en sí mismas, como en el entorno de su ubicación, la Gran Vía.

En primer lugar, disfrutamos de esa portada anunciadora de la tan esperada verbena, tanto para niños como adultos, y si observamos en ambos lados, se aprecia un adorno columnario engalanado con tubos fluorescentes multicolor de alto en bajo, así, como transversalmente para cerrar esa portada con el circulito de fiestas y fecha.

Tampoco pasan desapercibidas, esas rastras de guirnaldas de bombillas que cubrían todo el recinto en su zigzag  de colores parduzcos o tenues, pero alegres al mismo tiempo. Sin olvidarnos destacar, esa plantación de árboles eucaliptus que cubrían a ambos lados el paseo ferial, para años más tarde, ser suplantados por palmeras, también desaparecidas.

A la derecha de la imágen, era tradición que se instalase la tómbola, mientras que en la izquierda, siempre los tiros. Unas cuantas casetas variadas, tiovivos y un largo abanico de atracciones para todos.

Más adelante, ampliaremos algo más de historia sobre este tema.

Francisco Ortega Bustamante.