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Contribución caravaqueña a las Fiestas de Cehegín de 1868

11 Sep

Fotografía-Virgen-Maravillas-1860

En 1866 los caravaqueños idearon un ingenioso plan para revitalizar las celebraciones de Semana Santa y reorganizar sus procesiones, que en esa época se encontraban en franco declive, consistente en ofrecer los puestos de mayor responsabilidad a personalidades destacadas de la vida social de la localidad, pensando que sus relaciones y recursos económicos servirían para aumentar su realce y ayudar a su consolidación, de modo que D. Fernando Díaz de Mendoza y Uribe, hijo del Conde de Balazote y Marqués de San Mamés, fue elegido Hermano Mayor de la Cofradía de San Juan Evangelista, conocida popularmente como “los blancos”.

Virgen Maravillas, 1860

Una de sus primeras medidas fue la adquisición de los instrumentos necesarios para formar una banda de música “para el servicio exclusivo de la dicha cofradía”, sufragando personalmente todos los gastos. Su generosa donación fue muy acogida por los cofrades,  que no dudaron en trasladarse a la estación de Calasparra para tributarle un entusiasta recibimiento “a son de música” al conocerse la noticia de su regreso de la capital con el instrumental, continuándose la celebración a su llegada a Caravaca: “entraron al anochecer con multitud de hachas de viento, recorriendo las calles principales con la música, hasta dejarlo en su casa entre vivas y aclamaciones vertidas por el numeroso gentío que se había reunido”. La banda se formó de inmediato bajo la dirección de D. Alfonso García, estrenándose el instrumental y los “lucidos uniformes” confeccionados a tal efecto en las procesiones de Semana Santa del año siguiente.

Y así llegamos al año 1868 en el que banda de música de Cehegín, “que, con menos elementos, no deja de encontrarse a bastante altura”, tuvo algunas dificultades que le impidieron participar en las fiestas patronales celebradas en esa villa en honor de la Virgen de las Maravillas desde el primer tercio del siglo XVIII. Para suplir esta ausencia se pidió la colaboración de la Banda de Música de los Blancos de Caravaca.

La demanda fue rápidamente admitida por el Marqués, que haciendo gala de su proverbial generosidad aceptó sin solicitar retribución alguna, haciéndose cargo personalmente él de los gastos que pudieran producirse. Sobre este suceso así como del desarrollo de las fiestas existe una excelente crónica firmada por el joven político y escritor D. Ramón Chico de Guzmán, publicada en el diario La Paz de Murcia el 24 de septiembre, que nos permite conocer con detalle gran parte de lo sucedido: “Las fiestas han durado seis días, y, como de costumbre, su programa se ha compuesto de funciones de iglesia, procesiones, serenatas, corridas de toros y fuegos artificiales”.

Los actos religiosos más destacados consistieron en tres funciones de iglesia a cargo de los “reputados oradores” D. Esteban Guerra y D. Cayo Ortega, párroco de la ciudad, además de las tradicionales procesiones, en tanto que entre los civiles sobresalieron las tres novilladas que “los amables empresarios de la plaza de los toros han hecho cuanto estaba de su parte por complacer al público” y de las que desgraciadamente desconocemos quienes fueron sus participantes y los toros que se lidiaron. Pero sin lugar a duda el hecho de mayor relevancia, así lo afirma el cronista, fue la participación de la banda caravaqueña ya que durante los seis días que permanecieron en Cehegín realizaron pasacalles por las principales calles de la población, acompañaron las procesiones, amenizaron las corridas de novillos  dieron dos serenatas “en la plaza principal de esta villa”.

La llegada de la banda caravaqueña, encabezada por el Marqués de San Mamés, se produjo en la noche de día 7, siendo recibida por los representantes del ayuntamiento, los “celosos y activos” mayordomos de las fiestas y numeroso público “con innumerables luces” que la acompañaron en su trayecto.

Las serenatas tuvieron lugar las noches de los días 10 y 11 y en ellas hizo nuevamente gala de su generosidad el Marqués ya que para ellas “trajo de Caravaca un espacioso tablado que adornó con bonitos trasparentes, iluminándole profusamente con bombas de porcelana, estrellas de colores, y para algunas piezas con fuegos artificiales y luces de bengala”. La fastuosidad de la puesta en escena unida a lo exótico del vestuario, ya que llevaban “ricos y pintorescos trajes de guerreros romanos”, sin duda procedentes de los que la Cofradía a que pertenecía la banda utilizaba en los cortejos bíblicos característicos de las procesiones de Semana Santa de Caravaca en aquella época, confirieron mayor realce al espectáculo complaciendo a los numerosos espectadores que asistieron a las mismas: “El repertorio de ambas serenatas ha sido brillante y escogido, alternando en ellas, con los mejores trozos de la Lucrecia. El Nabuco, la Lucía. El Poliuto y La Sonámbula, animados y caprichosos juguetes musicales, composición en su mayor parte de individuos de la misma banda. La ejecución fue esmeradísima y dejó cumplidamente satisfecho al auditorio, que premió a los ejecutantes con nutridos y numerosos aplausos, arrojándoles con profusión palomas, coronas de flores y versos”.

Para compensar la generosidad del Marqués, el Ayuntamiento de Cehegín se reunió en sesión extraordinaria el 12 de septiembre con la única finalidad de nombrarlo Hijo Adoptivo de la ciudad “interpretando fielmente los deseos de todas las personas sensatas y de buen criterio del pueblo y las del vecindario en general”, reseñando también en la correspondiente acta sus cualidades personales, subrayando “su esclarecida clase, fino porte, laudable desprendimiento, ideas generosas y corazón sublime, sencillo y bondadoso”, apareciendo publicada la noticia en diversos periódicos, algunos de tirada nacional como el madrileño “La España”.

Concluidas las fiestas, la banda regresó a Caravaca en la tarde del día 13 siendo acompañada en su despedida hasta “bastante distancia de la población la inmensa mayoría de este vecindario, sin distinción de sexos ni categorías”. Por su parte las autoridades, los mayordomos, los empresarios taurinos y algunos vecinos les escoltaron hasta Caravaca, donde fueron recibidos por una gran muchedumbre que no cesó de vitorearlos y aplaudirlos, no solo a ellos sino también “a la música y a los cehegineros”, hasta la llegada a la casa del Marqués, donde se obsequió a los concurrentes con un “magnífico buffet”, a la que asistió el ilustre cronista ceheginero, tras el cual se efectuó un improvisado concierto por varios de aficionados locales presentes en la ocasión, dando con ello por concluida la participación caravaqueña en las fiestas de Cehegín de ese año.

Este y otros hechos demuestran que más allá de la “típica y tópica” rivalidad entre ciudades vecinas, a lo largo de la historia se han sucedido numerosos episodios en los que la colaboración, ayuda y auxilio mutuo fue siempre la nota dominante, circunstancia esta que tampoco pasó desapercibida para el autor de la crónica, que se despide exponiendo los motivos que le llevaron a ello: “Dispense V., señor director, la gran extensión de esta carta, no esta dictada por un sentimiento de vanidad pueril, ha nacido de la íntima alegría y él inmenso júbilo que en mí produce la realización de una idea que hace mucho tiempo vengo acariciando: la fraternidad de estos dos pueblos. Las relaciones entre la ciudad de Caravaca y la villa de Cehegín no eran tan cordiales como debía esperarse de la proximidad en que se encuentran: rancias preocupaciones, luchas políticas, mezquindades locales habían introducido en ellas cierta tirantez que era preciso cortar”.

Francisco Fernández García/Archivo Municipal de Caravaca

 

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SAN GINÉS SE CELEBRA UN AÑO MÁS ENTRE MISA, MÚSICA, TURRONES Y COHETES – UNA LARGA TRADICIÓN – GALERÍA FOB.

25 Ago

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MÁS DE LA TOKI…A BUSCARSE – GALERÍA FOB.

21 Ago

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Cómo ser caballero en la Edad Media (Blog Paseando por la Historia)

4 Ago

La palabra “caballero” la relacionamos con un selecto grupo de guerreros que protagonizaron grandes batallas durante la Edad Media. Sin embargo, para llegar a serlo se necesitaba algo más que coraje y fuerza.

Los caballeros medievales fueron personajes de gran importancia en su época. Por ello, existen muchas historias acerca de ellos, algunas reales y otras imaginarias.

Aunque todos conocemos a los caballeros de la Edad Media por portar grandes y pesadas armaduras y por su valor a la hora de presentarse en el campo de batalla, muchoa ignoran que, para ser uno de ellos, se necesitaba carácter, disciplina y mucho dinero.

1. Para llegar a caballero hacía falta ser rico.

No cualquiera podía ser investido con tal nombramiento, ya que se requería tener la cantidad suficiente de dinero para comprar el equipamiento necesario. Además, tenía que pertenecerse a una familia noble.

2. El origen de la palabra.

El término proviene lógicamente de “caballo”, pues en esa época los que iban a luchar al frente de batalla lo hacían montados sobre este animal: poseer uno era imprescindible. La palabra no se originó en la era medieval, sino que se cree que surgió en la época del Imperio Romano.

3. Ser caballeroso.

Lo que hoy conocemos como caballerosidad está estrechamente relacionado con las obligaciones de los caballeros en la Edad Media. Estos hacían un juramento por el que se comprometían a ser leales al rey o a su señor, respetar a las mujeres y a los débiles y proteger a la Iglesia católica.

4. Diferentes niveles y estatus.

No todos los guerreros medievales tenían el mismo rango. Los caballeros que luchaban bajo el mando de otros eran denominados “caballeros solteros”, mientras que los que comandaban grandes grupos de soldados eran conocidos como “caballeros banneret”. Para subir de rango había que demostrar logros, valentía y habilidad en la lucha. En los tiempos modernos, el título de banneret se integró en la jerarquía aristocrática: se encuentra entre caballero y barón.

5. Aún existen los caballeros.

El título de caballero sigue existiendo, aunque los de hoy no llevan pesados escudos ni grandes espadas. En Reino Unido se utiliza el título de Sir, que otorga la reina de Inglaterra.

Fuente:

* María Fernández Rei, ‘¿Cómo se llegaba a ser caballero?’ Muy Historia nº 86, pág. 33

LOS CAMIONES DE HACE MÁS DE MEDIO SIGLO – GALERÍA FOB.

3 Ago

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LA PASIÓN GUERRERA DE LOS MAYAS (Blog Paseando por la Historia)

17 Jul

Hasta mediados del siglo XX, a los mayas se los tenía por una civilización idílica a la que sólo la conquista inoculó el virus de la violencia. Tras medio siglo de investigaciones se han descubierto numerosas evidencias de su sádica brutalidad. Y es que, en realidad, las guerras fueron muy abundantes entre los mayas.

 

Los textos precolombinos se muestran parcos a la hora de explicar los motivos concretos de tal abundancia bélica, de la que conocemos algunos acontecimientos concretos. Está, por ejemplo, la marcha forzada realizada por el ejército de Tikal, que recorrió los 40 kilómetros que separan esta ciudad de Naranjo en una sola jornada para caer sobre ella en una fecha muy concreta, la celebración del Año Nuevo. Una muestra de su capacidad táctica, pues está claro que no se trató de una casualidad y que su intención fue pillar al enemigo desprevenido con los festejos, quizá con sus guerreros borrachos y más fáciles de derrotar.

 

Escena de una batalla entre dos fuerzas mayas en una vasija policroma procedente de Nebaj

 

El territorio maya era una región con una cultura común, muy al modo de las polis de la antigua Grecia, en la cual algo más de 40 ciudades de distintos tamaños competían por la supremacía. Por lo que parece, no se trataba tanto de conquistar territorio como de controlar los recursos de otras ciudades, a las que se conseguía subordinar mediante el conflicto armado. De este modo, las élites ampliaban sus redes de influencia y comerciales a la par que el poder de su rey, creando con ello un complejo mundo de cambiantes redes y alianzas. Siendo así, se entiende que uno de los principales papeles del rey de una ciudad fuera el militar. El rey era una persona en la cual confluían los rasgos del sacerdote, el gobernante y el guerrero, siendo una de sus principales misiones conducir a sus huestes a la guerra y salir victorioso de ella, trayendo consigo de vuelta no sólo el control de las redes económicas de la ciudad derrotada, sino también a muchos de sus guerreros para sacrificarlos a los dioses.

Nada mejor que humillar al vencido para desposeerlo de su poder y luego rematarlo acabando con su vida quemándolo, decapitándolo o atándolo para formar una bola y tirarlo escaleras abajo desde la cima de un templo. Con todo, se sabe que algunos reyes lograron sobrevivir a semejante trato y regresar a sus ciudades convenientemente aleccionados y sumisos. A más prisioneros, más importancia. El príncipe heredero tenía que conseguir cifras importantes de prisioneros en la guerra mientras se preparaba para heredar el poder de su progenitor.

 

Guerreros mayas en combate

 

Se sabe muy poco sobre cómo participaba en las guerras la sociedad en general. Sí se conoce algo más sobre el utillaje de los soldados mayas. El armamento que utilizaban no era metálico, sino que sus armas eran sólo de piedra y madera. El sílex, el cuarzo y la obsidiana se utilizaban para hacer herramientas de filo, como cuchillos, pero también para ser incrustados en garrotes de madera. También empleaban cachiporras de madera y lanzas con puntas de piedra o afiladas y endurecidas al fuego, así como hondas. Tampoco combatían a pecho descubierto, y utilizaban escudos, corazas, hombreras y cascos. Además del cuero, para las protecciones usaban el algodón tejido, un material que sorprendió a los conquistadores españoles por su ligereza y su resistencia a ser traspasado por las flechas y espadas.

Fuente:
* José Miguel Parra, “Mayas, pasión guerrera”. La aventura de la Historia nº 210, pág. 70-72

LA VIRGEN DEL CARMEN Y SU HISTORIA.

17 Jul

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Virgen del Carmen de Beniajan representada como intercesora de las Ánimas del Purgatorio

Santa María del Monte Carmelo, referida comúnmente como Virgen del Carmen o Nuestra Señora del Carmen, es una de las diversas advocaciones de la Virgen María. Su denominación procede del llamado Monte Carmelo, en Israel, en la ciudad de Haifa, un nombre que deriva de la palabra Karmel o Al-Karem y que se podría traducir como ‘jardín’. Existen hoy en activo órdenes carmelitas repartidas por todo el mundo, masculinas y femeninas, las cuales giran en torno a esta figura mariana.

En España, Puerto Rico y Costa Rica es patrona del mar, también es patrona de la Armada Española. Es considerada Reina y Patrona de Chile, de sus Fuerzas Armadas y de los Carabineros; es patrona de la Policía Nacional y del Ejército Nacional de los colombianos y de los conductores en Colombia; en Bolivia es la Patrona de la Nación y de sus Fuerzas Armadas; en el Perú es “Patrona del criollismo” y “Alcaldesa Perpetua de la Ciudad de Lima, y en Venezuela es la patrona del Ejército y los conductores. Además, fue la patrona del Ejército de los Andes que liderado por el general José de San Martín, gestó la independencia de Argentina y Chile.

Esta advocación da nombre a todas aquellas personas que se llaman Carmen, Carmela o Carmelo, y que celebran su onomástica en la festividad de Nuestra Señora del Carmen, el 16 de julio, que la Iglesia católica conmemora con calidad de memoria facultativa.3

Origen de la devoción

La veneración remonta al grupo de ermitaños que, inspirados en el profeta Elías, se retiraron a vivir en el Monte Carmelo, considerado el jardín de Israel (“Karmel” significa “jardín“). Estos devotos, después de las cruzadas, formaron en Europa la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo (carmelitas). El Monte Carmelo, situado en la actual Israel, ha sido un sitio de devoción religiosa desde la antigüedad. En la Biblia Hebrea se le menciona con el nombre de Hakkarmel (lugar del jardín), en el libro del profeta Isaías como un lugar de gran belleza y aparece también en relación al profeta Elías. No aparece, sin embargo, en el Nuevo Testamento.

Según la tradición carmelita, el 16 de julio de 1251, la imagen de la Virgen del Carmen se le había aparecido, a San Simón Stock, superior general de la Orden, a quien le entregó sus hábitos y el escapulario, principal signo del culto mariano carmelita. Según esa tradición moderna, la Virgen prometió liberar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, el sábado siguiente a la muerte de la persona y llevarlos al cielo. Esta veneración recibió reconocimiento papal en 1587 y ha sido respaldada por los Pontífices posteriores, en especial lo referente al escapulario.

La devoción mariana hacia la Virgen del Carmen se extendió a muchos países de Europa, entre ellos a España y desde éste a numerosos países de América, destacando entre ellos Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, México, Panamá, Perú, Puerto Rico y Venezuela.

Devoción en Europa

España

España es uno de los países donde más arraigada se encuentra esta advocación. Los pescadores han nombrado a la Virgen del Carmelo su fiel protectora y, además, la Marina Española le ha concedido el título de Patrona. Por esta razón, la Virgen del Carmen es conocida como “la estrella de los mares” (Stella Maris).

El primer convento carmelita de la Península Ibérica aparecería en Perpiñán (Francia), entonces ciudad de la Corona de Aragón, estableciéndose su fecha fundacional entre 1265 y 1269. Su propagación fue rápida por toda la península ibérica, llegando a Sevilla en 1358, ciudad desde la que se impulsará la creación de la destacada Provincia Bética Carmelitana, en 1499. En esta época empezarán a surgir las primeras comunidades femeninas de religiosas carmelitas en todo el territorio. Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, también durante el siglo XVI, introdujeron profundas reformas en el seno de la Orden dando origen a los “Carmelitas Descalzos”, una nueva congregación más austera que se separa de la orden matriz, la cual pasó a llamarse “Carmelitas Calzados” o de la “Antigua Observancia”. A pesar de esta división, continuaron en siglos sucesivos su camino espiritual por todo el mundo.

Prácticamente todos los pueblos y ciudades de la costa española rinden culto religioso a la Virgen del Carmen, organizándose procesiones y vistosas romerías marítimas portando su imagen cada 16 de julio. Destacan las celebraciones de Almería, Roquetas de Mar (Almería), Adra (Almería), Garrucha (Almería), Águilas (Murcia), Algeciras (Cádiz), La Alfoquía,(Almería), Arminza (Vizcaya), Amorebieta-Echano (Vizcaya), Barbate (Cádiz), (Isla Mayor (Sevilla), Cádiz, Camariñas (La Coruña), Cee (La Coruña), Chiclana de la Frontera (Cádiz), Corralejo (Las Palmas de Gran Canaria), Corcubión (La Coruña), El PerellóSueca (Valencia), El Puerto de Santa María (Cádiz), Estepona (Málaga), Isla Cristina (Huelva), Rincón de la Victoria (Málaga), La Cala del Moral (Rincón de la Victoria, Málaga), La IsletaLas Palmas de Gran Canaria, La Línea de la Concepción (Cádiz), La Orotava (Santa Cruz de Tenerife), Los Realejos (Santa Cruz de Tenerife), Los Urrutias (Murcia), Málaga, Marbella (Málaga), Marín (Pontevedra), MazagónPalos de la Frontera (Huelva), Puente MayorgaSan Roque (Cádiz), Puerto de la Cruz (Santa Cruz de Tenerife), Punta Umbría (Huelva), Revilla de CamargoCamargo (Cantabria), Rota (Cádiz), San Fernando (Cádiz), San Pedro del Pinatar (Murcia), Suances (Cantabria), Santander (Cantabria), Santurce (Vizcaya), Torrevieja (Alicante), Santa Pola (Alicante), Zahara de los Atunes (Cádiz). También es significativo el enraizamiento de esta advocación en determinadas localidades del interior de la península ibérica, y por tanto no vinculadas con el mar, pero consagradas históricamente a la Virgen del Carmen, como es el caso de Asturianos (Zamora), Baeza (Jaén), Beniaján (Murcia), Cáceres, Córdoba , Cox (Alicante), Dúrcal (Granada), Guadix (Granada), Hinojosa del Duque (Córdoba), Jerez de la Frontera (Cádiz), Las Fraguas (Cantabria), Peleas de Abajo (Zamora), Peñausende (Zamora), Rute (Córdoba), San Fulgencio (Alicante), Sevilla, entre otras.