Archivo | PERSONAJES DE LEYENDA RSS feed for this section

ABRIENDO PUERTAS SIN MIEDO

19 Oct

En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto a sus enemigos ya que a sus prisioneros, no los mataba, si no que los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado, y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.

En esa sala, les hacía formar un círculo y les decía:

Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros o pasar por aquella puerta. Detrás de esa puerta, YO LOS ESTARE ESPERANDO.

Todos elegían ser muertos por los arqueros.

Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo había servido al rey, se dirigió al soberano y le dijo:

-Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?

-Dime, soldado.

-Señor, ¿qué hay detrás de esa puerta?

El rey contestó:

-Ve, y mira tú mismo.

El soldado abrió temerosamente la puerta, y a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y la luz invadió el ambiente. Finalmente, sorprendido, descubrió que la puerta se abría sobre un camino que conducía. ¡a la LIBERTAD! El soldado, embelesado, miró a su Rey, quien le dijo:

-Yo les daba la oportunidad de hacer una ELECCION, ¡pero por temor preferían morir a arriesgarse a abrir esta puerta!

¿Cuántas puertas dejamos de abrir por miedo a arriesgar?

¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, sólo por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?

ANÓNIMO.

Anuncios

PERSONAJES DE LEYENDA – “LA RAMONA” (La mujer barbuda)

25 Oct

redu

Hay ocasiones en las que, a poco que prestemos algo de atención al mundo que nos rodea, pero sobre todo, al más cercano, descubriremos que existen lugares, cosas o personas – como es el caso – que no sólo nos dejan algo perplejos por su singularidad y su extraordinaria belleza en si mismos, sino que además, también nos aportan una muy valiosa información de una dura vida en todo su universo de adversidades, dejando, una vez más, testígos gráficos que lo dicen todo.

“La Ramona”, fue una mujer de las muchas que lucharon con su trabajo de sol a sol, lavando a rodilla hincada ropa ajena a orillas del río Argos.

Lo que la diferencia del resto de compañeras o mujeres, es que ella, mostraba una nutrida barba y bigote, convirtiéndose sin desearlo, en un centro – cuanto menos – de atención de jóvenes y mayores, a veces, de burla.

Fueron muchas las conversaciones que tuve la oportunidad de compartir con ella, de las cuales sin ninguna duda, aprendí mucho, ya que personajes como ella, siempre guardan demasiadas cosas al no tener muchas oportunidades de ser escuchadas y comprendidas.

Mi homenaje personal y mis bonitos recuerdos desde muy niño, son para ella, pues en en el fondo, daba todo de corazón.

Francisco Ortega Bustamante.

“EL CHETE” – PERSONAJES DE LEYENDA.

9 Oct

copia-de-imprimir-chetes

JOSÉ MARÍA MONTAÑÉZ SÁNCHEZ – “EL CHETE”

Su apellido procede de la nobleza, o quizás entenderíamos mejor, de clase social alta, pero el destino hizo, que su rama del árbol genealógico se rompiera a mitad de camino, arruinando de alguna forma indirecta su vida y su futuro para siempre, deambulando de alguna manera por las recónditas y tortuosas calles de esta tierra natal.

Eso sí, la imagen que la mayoría recordamos de él, es la de “presidir” o encabezar cualquier cosa que sonara a música, fiesta, toros o verbena de barrio, acompañado de su inseparable compañera y amiga del alma. Una botella de vino para apagar las penas. También le solía acompañar su mujer con la que tuvo hijos, y bailaban en cualquier fiesta siendo felices a su modo. Siendo una humilde familia, “el Chete”, dedicó gran parte de su vida a recoger cartones y algo de chatarra para salir adelante. También le llamaban para hacer otros trabajos, como la carga y descarga de camiones, cargando sobre sus espaldas pesados sacos de harina o patatas entre otros.

Este hombre, para algunos desalmados, siempre ha sido objeto de burla, pero la verdad, la simple y pura verdad, es que fue marginado por todos, sin que nadie le tendiese la mano.

Más tarde, sus familiares, y ante la precaria situación en la que vivía después de perder a su esposa, lo recogieron de las calles para marchar a Barcelona donde se rehabilitó por completo, viviendo el resto de sus años de una forma más digna y honrosa, falleciendo en los primeros meses de 2007, según la información aportada por sus familiares.

En la calle Olmitos, vivía una mujer muy singular, que además solía escribir la letra que luego cantarían las renombradas “Estudiantinas” en los años treinta y cuarenta, lo hacían para recaudar fondos cantando en el Casino de Cehegin, La Peña y otros lugares concurridos.

Esta señora, se llamaba Doña Antonia Musso, madre de D. Luís Musso, siendo éste primo del “Chete”, que siendo muy joven, se le veía frecuentar ésta casa, sobre todo en tiempos de “La Matanza”, para ayudar en lo que pudiera y llevarse algo de carne a la boca.

FRANCISCO ORTEGA BUSTAMANTE (Cehegin la otra Historia-1994)